La imagen lo es (casi) todo
Un factor decisivo para la adquisición de productos es la combinación adecuada de su aspecto, color y forma. Dos variables del diseño y forma son la estética y la utilidad. La primera, hace hincapié en la belleza del producto, extendida como un concepto cambiante con las modas. Junto a esta concepción estética, también existe el concepto de utilitarismo o comodidad de uso del producto. El diseño incidirá no sólo en lo bonito que sea el producto, sino también en que sea fácil de coger, cómodo de transportar y de almacenar.
El diseño también incorpora el color como un atributo determinante en el éxito o el fracaso de un producto. Cada color lleva asociada una estética y una influencia psicológica. Así, el color amarillo es percibido como tranquilizante, el color rojo como estimulante y el blanco como de limpieza o higiene.
El diseño no solamente modificará el atractivo estético del producto, estimulando las ventas y adaptándose a cambios en los gustos del consumidor. También puede afectar al funcionamiento del nuevo producto, mejorándolo. Un automóvil con diseño aerodinámico tendrá una menor presión de aire, conseguirá un menor consumo de gasolina y alcanzará mayores velocidades con menos potencia. Incluso para algunos productos, supone un riesgo cambiar su diseño y forma, debido a que los clientes están muy identificados con la moda anterior. Un producto como la Aspirina, lleva muchos años en el mercado con idéntica forma. Para un jabón de la Toja, negro y redondeado, sería muy difícil conseguir el mismo nivel de aceptación con un cambio de diseño.
Un claro ejemplo de una imagen cuidada y que permanece fiel en sus rasgos esenciales es Apple, la cual ha sabido a lo largo de su historia y presente mantener uno rasgos y características que la diferencian claramente del resto y que a pesar de tener una amplia gama de productos todos ellos son fácilmente identificables con la marca.
Todo, hasta el más mínimo rasgo del producto que decidamos lanzar al mercado debe ser cuidado al milímetro. El azar a veces nos sonreirá, pero otras nos dará la espalda. Un plan razonado y coherente siempre nos brindará la confianza que nuestro proyecto necesitará.
Comunismo y fascismo, un íntimo pasado común
El comunismo, según la definición del 22º congreso del Partido Comunista Soviético, se trata de “un sistema social, sin clases, con una forma de propiedad pública de los medios de producción y total igualdad para todos los miembros de la sociedad”. La idea esencial del comunismo era conseguir una revolución, establecer la dictadura del proletariado y entonces será posible el nacimiento del nuevo hombre, un objetivo de raíces marxistas, una nueva forma evolucionada de ser humano que pensase, mirase y actuase de forma diferente. Los comunistas no estaban solos en ésta cruzada “Debemos crear un nuevo hombre, debe aparecer una nueva forma de vida” El nacional socialismo de Hitler también buscaba crear un nuevo hombre.
Ninguno de los sistemas está de acuerdo con el ser humano tal y como se concebía en esa época, se libra una guerra con la naturaleza humana, es el germen del totalitarismo. En 1848, en el periódico de Marx, la Nueva Gaceta Renana, Engels escribió como la guerra de clases en términos marxistas significaba que cuando la revolución tuviese lugar, no todos seguirían el ritmo y aparecerían sociedades 
retrasadas en Europa, citaba a los bretones, los escoceses y los serbios, sociedades a las que denominaba “basura racial” y que habría que destruir, ya que al estar retrasados evolutivamente sería imposible conducirles a la revolución.
Los soviéticos eran socialistas internacionales, los alemanes socialistas nacionalistas. Parte de los socialistas franceses se hicieron defensores de Hitler. También otros socialistas como Bernard Shaw apoyaron públicamente a los dictadores “Mientras que los parlamentos no van a ningún lado Hitler, Stalin y Mussolini hacen cosas”.
Hitler y si visión distorsionada de la realidad empezó a ganar terreno con la anexión de Austria y la ocupación de Che
coslovaquia. Había que frenarle, pero Stalin se negó a unirse a la coalición “anti-hitleriana”. No solo eso, sino que el 23 de Agosto de 1939 Hitler y Stalin firman un pacto que proporcionó a Alemania una frontera oriental segura y suministros de recursos. Con ello, Hitler obtiene todo lo que necesita para comenzar la guerra mundial, ahora tiene la solidez de la que antes no disponía. Ya en septiembre atacó Polonia y allí coincidió con el ataque también de la Unión Soviética. Entonces ambos, se dividieron el país. Pero eso era solo la punta del iceberg, semanas antes en uno de los protocolos, Hitler y Stalin pactaron la división y reparto de Europa. El primer país que atacó tras ello la Unión Soviética fue Finlandia, un ataque que causó la baja de más de 750.000 finlandeses y que supuso la expulsión de la U.Soviética de la Liga de las Naciones.
Posteriormente, Hitler prosiguió su avance, pero no lo hizo solo, y en invasiones como la de Noruega contó con el apoyo directo de bases navales soviéticas. Los oficiales soviéticos y nazis, se reunían y discutían los progresos de la guerra. La Unión Soviética se
convirtió en el mayor proveedor de herramientas bélicas para los nazis, así como todo tipo de recursos esenciales. Mientras los soviéticos morían de hambre, su gobierno enviaba alimentos a las tropas de Hitler. Pero la cosa no quedó ahí, y Stalin persuadió a otros líderes para que éstos prestasen su apoyo a Hitler. Decía el partido Comunista Francés en 1940 “Bien hecho camaradas, seguid así, a pesar de que no le guste a las clases medias la hermandad de los hombres dejará de ser una ilusión y se convertirá en una realidad tangible”, el apoyo de los comunistas a las maniobras de Hitler continuaba fraguándose.
Otra muestra del apoyo son las acciones de Viacheslav Mólotov, Primer Vicepresidente del Consejo de Ministros de la Unión Soviética, quién advirtió a occidente de que no lucharan contra la ideología nazi, es más, denominó la resistencia al nazismo como un delito.
Más similitudes encontramos en los campos de concentración de ambos bandos, en el caso de los nazis donde un letrero versaba “el trabajo te hará libre”, en el caso soviético “trabajar es un honor”. Pese a todo ello, los soviéticos se retrataban a ellos mismos como
luchadores antifascistas. Posteriormente, han salido a la luz múltiples listas con nombres de judíos que los soviéticos enviaron a los nazis, llegando hasta el punto Stalin de destituir a su Ministro de Asuntos Exteriores en 1939 por el hecho de ser judío, hecho que le impedía poder firmar ningún acuerdo con Alemania.
Muchas similitudes, un pasado común y un presente que los sitúa como movimientos antagónicos…el poder del marketing.
¿Ecologista? Ayn Rand tiene algo que decirte
Discurso de Ayn Rand sobre su perspectiva de los ecologistas:
“En toda propaganda de los ecologistas, apelan a la naturaleza y piden ‘armonía con la naturaleza’, pero no hay discusión sobre las necesidades del hombre y los requerimientos para su supervivencia. El hombre es tratado como si fuera un fenómeno antinatural. El hombre no puede sobrevivir en el estado de la naturaleza que los ecologistas sueñan, que es al nivel de los erizos de mar y los osos
polares. Para poder sobrevivir, el hombre tiene que descubrir y producir todo lo que necesita, lo que significa que tiene que alterar su ambiente y adaptarlo a sus necesidades. Desde las culturas más primitivas hasta las civilizaciones más avanzadas, el hombre tuvo que fabricar las cosas, su bienestar depende de su éxito en la producción. La tribu humana más primitiva no pudo sobrevivir sin la presunta fuente de polución, el fuego. No es meramente simbólico que el fuego era propiedad de los dioses que Prometeus trajo al hombre. Los ecologistas son los nuevos buitres que quieren extinguir ese fuego. En confrontación con la naturaleza, su petición es vive los suficientemente bien sin nada, no alteres el balance de la naturaleza, no molestes a las aves, los bosques, los pantanos, los océanos, no muevas el barco, ni construyas uno, no experimentes, no te aventures, lo que era suficiente para nuestros antepasados es suficiente para nosotros. Ajústate a los vientos, las lluvias, los tigres que se comen personas, los mosquitos de la malaria, las moscas tse-tse, no te rebeles, no hagas enfadar a los demonios desconocidos que lo controlan todo”
La marca importa, y mucho
El propósito de la marca es identificar los productos o servicios de un vendedor o grupo de ellos y diferenciarlos de los que ofrecen los competidores. En una marca cabe distinguir el nombre y el logotipo. El nombre es la parte de la marca que se pronuncia (por ejemplo: Kodak o Tommy). El logotipo es la consideración conjunta del nombre de la marca y del emblema o símbolos, gráficos y colores distintivos (el rectángulo tricolor de Tommy).
La finalidad del logotipo es que la marca, producto o empresa que identifica, se pueda distinguir y recordar con mayor facilidad. Existen diferentes variedades de logotipos: a)logotipos solo con nombre (Armani o Chanel); b)logotipos con nombre y símbolos (El corte Inglés, Aspirina de Bayer); c)logotipos de iniciales de un nombre (BMW, IBM); d) logotipos con el nombre en versión pictórica (Kodak, la flecha).
¿Qué opciones estratégicas en materia de marca puede plantear una empresa? Las alternativas son diversas y varían en función de los objetivos de comunicación:
Encontramos la marca única/corporativa, una marca para todos los productos. Transmite prestigio de marca a todos los productos aunque corre el riesgo de que incorporar productos deteriore su imagen. Permite ahorro en los gastos de marketing, dado que la acción comercial favorece a todos los productos. Esta estrategia es adoptada por marcas como Isabel o LV.
Por otro lado, encontramos a marcas con múltiples estrategias de marca individual, marca de familia, marca genérica y segundas marcas. La estrategia de marca individual consiste en una marca independientes para cada producto para traer distintos segmentos al vender marcas con distinta variedad de características y precios. Es un recurso para ocupar mayor espacio en distribuidores y si el producto fracasa no compromete al fabricante.
La denominación de marca no debe ser considerada como una tarea a realizar una vez que el producto ha sido terminado, sino, por el contrario debe ser parte integrante del proceso de diseño del producto. Entre las cualidades deseables para la designación de la marca pueden citarse que: debe sugerir acerca de los beneficios y cualidadesque tiene el producto (Sanex, Prenatal,Bollycao); debe ser legible, audible y fácil de pronunciar, reconocer y recordar; debe ser distintiva con elementos de comunicación que la diferencien de la competencia (Calvo); debe estar disponible en el sentido legal del término, es decir, que no este registrada previamente.
¿Qué es el PIB? ¿Qué se incluye en el?
El Producto Interior Bruto pretende calcular el valor de toda la actividad económica. Parece lógico suponer que para alcanzar ese objetivo deberíamos incluir en su cálculo el valor de todas las mercancías que resultan de esa actividad.
Sin embargo, para valorar una actividad usando el método propuesto por Kuznets necesitamos que esa actividad tenga un precio. Entonces ¿qué hacemos para valorar las actividades que no tienen precio, como el trabajo doméstico, el estudio, o los servicios públicos? Además, los precios son como las muñecas rusas. Se calculan a partir de los costes y por lo tanto, incluyen los precios de otras mercancías. Por ejemplo, el precio de un coche, incluye entre otras cosas la electricidad necesaria para su producción. Entonces ¿ cómo hacemos para no contar los valores de las mercancías que se usan para producir otras mercancías más de una vez?
A continuación, procederemos a contestar a esas preguntas enumerando las características que debe reunir una mercancía para que su valor se incluya en el cálculo del Producto Interior Bruto.
- Mercancías producidas:
En primer lugar, como su propio nombre indica, el Producto Interior Bruto pretende calcular el valor de la producción de un país. Por lo tanto, en su cálculo se deben incluir únicamente las mercancías producidas durante el periodo contable correspondiente – generalmente un trimestre o un año-. O sea, que para que una mercancía se incluya en el Producto Interior Bruto tiene que ser de nueva producción. Por ejemplo, las compraventas de viviendas usadas no se tienen en cuenta en el cálculo del PIB. Ni tampoco todo el comercio de mercancías de segunda mano. El valor de esas mercancías se contabilizó cuando eran nuevas, osea en el periodo contable en el que fueron producidas.
- Mercancías remuneradas
Para que una mercancía producida se incluya en el cálculo del Producto Interior Bruto además su producción tiene que haber sido remunerada. Por tres razones. Primero porque muchas actividades no remuneradas son difíciles de observar – por ejemplo, ¿quién se entera de cuántas horas dedicamos al trabajo doméstico? Segundo porque muchas actividades no remuneradas tampoco tienen precio y por lo tanto son difíciles de valorar – por ejemplo, ¿Cuánto vale contemplar un amanecer en el mar? Y tercero porque considerar únicamente las actividades remuneradas nos permite calcular el valor del PIB de dos formas distintas.
Innegablemente, al considerar únicamente las actividades remuneradas el PIB subestima el valor de la actividad económica, porque ignora actividades tan importantes como el trabajo doméstico, el estudio, el voluntariado y el ocio. Por ejemplo, el valor económico de lavar la ropa es el mismo cuando lo hacemos nosotros mismos-actividad sin remuneración que no se contabiliza- que cuando llevamos la ropa a una lavandería-actividad remunerada que sí contabiliza-. Además lasubestimación del PIB es tanto mayor cuanto menor sea el grado de desarrollo de un país. Porque los países menos desarrollados, las personas dedican mucho más tiempo a realizar actividades no especializadas y no remuneradas, y mucho menos a realizar actividades especializadas y remuneradas.
- Mercancías legales
Para que una mercancía producida y remunerada se incluya en el cálculo en el PIB además su producción tiene que haber sido legal. Las mercancías ilegales son de dos tipos: aquellas cuya producción o mercalización esta expresamente prohibidas por las leyes-por ejemplo la producción y tráfico de drogas. Y las mercancías cuya producción no esta prohibida por las leyes, pero se oculta para evitar el pago de impuestos-por ejemplo, un transportista pirata-. Una consecuencia de esta restricción es que el PIB vuelve a subestimar el valor de la actividad económica, porque tiene en cuenta el valor de la economía formal pero ignora el valor de la economía sumergida.
- Mercancías interiores
Para que una mercancía producida, remunerada y legal se incluya en el calculo del PIB además debe de haberse producido en el Sector Interior, o sea dentro del territorio de la economía en cuestión. Por ejemplo el PIB español incluye el valor de las actuaciones en España de Shakira, pero no incluye el valor de la producción de las filiales de Telefónica establecidas en el exterior. Por lo tanto el criterio que se sigue para incluir una actividad en el cálculo del PIB es geográfico y no depende de cuál sea la nacionalidad de los productores.
En cambio, el Producto Nacional Bruto (PNB), utiliza el criterio de la nacionalidad. En el cálculo del PNB se incluye el valor de todas las mercancías finales producidas por todos los productores con la nacionalidad de la economía en cuestión. La globalización de la economía y la deslocalización de la producción han hecho que el PIB haya sustituido al PNB como la medida más utilizada de la actividad económica.
- Mercancías finales
Para que una mercancía producida, remunerada, legal e interior se incluya en el cálculo del PIB además tiene que ser una mercancía final.Contabilizar únicamente las mercancías finales es una forma de resolver el problema de que los precios de mercado sean como las muñecas rusas que tienen otros productos en su interior.
Cómo hemos dicho, la mejor forma de evitar la contabilidad múltiple en el cálculo del PIB es considerar únicamente los valores de las mercancías finales.O sea, los de las últimas muñecas de cada series. Los de las muñecas que nunca se van a meter dentro de otras.Esas son las mercancías finales, las que no van a ser objeto de ningún proceso productivo posterior. Entonces, en el cálculo del PIB excluimos todas las mercancías intermedias. Por ejemplo, en un libro, sólo se contabiliza el valor del libro al final de la cadena de distribución y no se contabiliza su valor en ninguna de las fases intermedias, ni el valor de las mercancías que intervienen en su producción.
La simplificación del sector privado
La forma más frecuente de modelizar el sector privado es dividirlo a su vez en Hogares y Empresas. Como veremos a continuación, los hogares son los principales agentes de decisión de los modelos macroeconómicos. En cambio las empresas se limitan a producir mercancías a partir de factores productivos y de otras mercancías, juegan un papel más secundario.
Es evidente que en el mundo real hay muchos hogares y muchas empresas. Y que unos y otros, se distinguen por mil detalles. Pero, una vez más, toda esa diversidad desborda nuestra capacidad de entender y resolver los modelos. Y nos obliga a una última simplificación que haga que los modelos sean tratables. En el límite, los modelos más sencillos del Sector Privado consolidan a todos los hogares del Sector Interior (nacional) en un solo hogar y a todas las empresas en una sola empresa a los que llamaremos el Hogar y la Empresa representativos.
Para consolidar a todos los hogares en un Hogar representativo, primero suponemos que las decisiones de los hogares tienen suficientes elementos comunes como para que el modelo siga siendo útil a pesar de que prescinda de las diferencias entre ellos. Y segundo, ignoramos las relaciones económicas entre los hogares individuales y nos centramos en el estudio de las relaciones entre los hogares y los restantes sectores del modelo.
Por ejemplo, en todas las economías unos hogares ahorran y otros derrochan, o lo que es lo mismo piden prestado. Al consolidar esas decisiones en una, el Modelo Básico solo puede estudiar las consecuencias del ahorro neto de los hogares para los restantes sectores del modelo, pero no puede estudiar las decisiones de los hogares por esta simplificación tan radical que es el Modelo Básico no puede usarse para estudiar la desigualdad de la renta o la progresividad de los impuestos- que exigen que haya hogares ricos y hogares pobres- ni el sistema de pensiones- que exige que haya trabajadores y pensionistas- ni cualquier otro problema que requiera la modelización explícita de carios tipos de hogares.
Con la consolidación de todas las empresas en una empresa representativa ocurre algo parecido: se hace una abstracción de las relaciones económicas entre las empresas y sólo estudia las de la empresa representativa con los restantes sectores del modelo.
El modelo macroeconómico
El mundo en el que vivimos es un mundo complicado. Según los datos de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, en Julio de 2008 éramos unos 6.678 millones de personas, repartidas en 194 estados independientes. Diariamente los habitantes del planeta tomamos decisiones económicas, muchas de ellas interrelacionadas. En 2007, como consecuencia de esas decisiones, en el mundo se produjeron mercancías por valor de 66 billones de dólares en paridad de poder de compra, equivalentes a unos 56 billones de dólares usando tipos de cambio corrientes.

Identificar las causas y sus efectos en un mundo tan complejo es una tarea muy complicada. Y si no somos capaces de relacionar las causas con sus efectos, difícilmente vamos a poder entender y predecir las consecuencias de la política económica. Es a partir de los supuestos, donde iniciamos la construcción de un modelo esquemático de la realidad y nos ayudamos en ellos para contestar a las preguntas que se nos puedan plantear.
El método de la simplificación nos será de gran ayuda pero nos obliga a decidir que aspectos de la realidad se deben incluir en el
modelo y cuáles se pueden omitir. La respuesta a esa pregunta es que intentamos construir los modelos más sencillos que podamos, con la condición de que sean capaces de contestar a las preguntas que les planteemos. En este caso nos centraremos en buscar los efectos de la política económica sobre el bienestar de las personas y las empresas, en el modelo de la economía global que desarrollaremos debe haber una autoridad que decida cuál va a ser la política económica, personas y
empresas.
Para que los modelos sean útiles, tienen que ser sencillos. Un modelo económico que fuera tan complicado como el mundo real sería tan inútil como una sociedad actual sin sistema monetario. Claro que cuanto más sencillo sea un modelo menos preguntas será capaz de contestar. Y ésa es la cuerda floja por la que tenemos que movernos en el proceso de simplificación. Intentamos diseñar modelos que sean lo suficientemente ricos como para contestar con detalle a las preguntas que les planteemos y lo suficientemente sencillos como para que los podamos entender y resolver.
¿Qué es la inflación?
La tasa de inflación hace referencia a la relación proporcional del aumento de precios. Desde finales de la Segunda Guerra Mundial, los precios han subido de forma generalizada en todos los países del mundo. En unos países como Suiza, Alemania o Japón, los precios han subido de una forma muy gradual; en otros, como España o en Italia, lo han hecho a tasas moderadas, y en otros países como
Argentina o Brasil, durante determinados periodos de tiempo, los precios han subido muy deprisa, pero sea como fuere, todos estamos acostumbrados a la inflación que, como dice el economista y premio Nobel, Milton Friedman, está inseparablemente unida al proceso de creación del dinero y, en muchas ocasiones, es una consecuencia de la facilidad con la que los gobiernos caen en la tentación de financiar sus gastos imprimiendo más dinero de la cuenta.
Aunque los costes de la inflación son menos evidentes que los del paro, cuando pensamos en la inflación hay algo que esta muy claro: a la mayoría de nosotros no nos gusta, aunque sólo sea porque mina la confianza depositada en el dinero. Quizás por eso, la lucha contra la inflación es uno de los objetivos prioritarios de la política económica de la mayoría de los países.
Esto no quiere decir que la inflación tenga que erosionar siempre el poder adquisitivo de los salarios, pero los cambios en los precios relativos que acompañan a la mayoría de los procesos inflacionarios hacen que unas personas se beneficien de la inflación y que otras salgan perjudicadas.
Concretamente, definiríamos la tasa de inflación como el aumento porcentual de un índice de precios (como el IPC, por ejemplo). Como se pone de manifiesto en esta definición, hay tantas maneras de medir la inflación como índices de precios. Las dos medidas más usuales son las que se obtienen a partir del índice de precios de consumo (anteriormente citado) y a partir del deflactor del producto interior bruto, que son los dos índices de precios más usuales.
¿Qué son los flujos y los fondos?
En este artículo vamos a aprovecharnos de la relación que existe entre las mercancías y el tiempo, y vamos a clasificar las variables económicas en dos grandes categorías: los flujos, como la renta o el gasto; y los fondos, como el dinero o la riqueza.
El flujo, es una variable económica que representa un proceso que se produce en un periodo de tiempo, y cuya definición exige que se explique la duración de ese periodo. Ejemplos de flujo son la renta, el ahorro y el gasto. No es lo mismo gastar 500 euros por hora , que al mes o al año. Ni tampoco es lo mismo gastar 200 euros al día, que a la semana; ni ahorrar 30.000 euros en un año o en toda la vida. Por lo tanto, si queremos que esas cifras tengan sentido tenemos que precisar el periodo de tiempo en el que se producen.
El fondo, es una variable económica cuya cuantía se determina en un momento del tiempo y no en un periodo de tiempo. Ejemplos de fondos son el dinero y la riqueza. Si le preguntamos a Juan cuánto dinero tiene, cuenta las monedas y los billetes que lleva en el bolsillo y nos contesta con una cifra (19,30 euros, por ejemplo). Esa cantidad, es el dinero que tiene Juan en el momento de hacerle la pregunta y, por lo tanto, para contestarnos solo necesita una cifra, no precisa de mencionar periodos temporales.
En general, los flujos y los fondos están relacionados. Casi todos los flujos dan lugar a aumentos o disminuciones de algún fondo. Pensemos, por ejemplo, en la relación que existe entre la renta, la riqueza y el gasto. Enrique trabaja de dependiente en una perfumería y cobra una vez al mes. La nómina de Enrique es un flujo de renta. Cada vez que le ingresan una nómina, el saldo de la cuenta corriente aumenta. El saldo de esa cuenta es uno de los componentes de su fondo de riqueza. Enrique va de compras una vez a la semana. Cada vez que hace un pago, el saldo de su cuenta disminuye. Los pagos que hace Enrique son flujos de gasto. Por lo tanto, los flujos de renta hacen que el fondo de riqueza aumente y los flujos de gasto hacen que el fondo de riqueza disminuya.
No es humildad, es moral de esclavo
La línea que separa la modestia de la humildad y por ende de la moral de esclavo, es muy delgada. Nietzsche acuñó el concepto “moral de siervo” en su obra La genealogía de la moral: Un escrito polémico, en ella, se refiere a dicha moral como una visión mediocre, igualitarista, una perspectiva que ensalza todo lo que hace soportable la debilidad.
En la actualidad se contempla la humildad como un rasgo a destacar e incluso algunos lo señalan como una cualidad esencial. Dicha perspectiva se ha visto acrecentada con la llegada de la crisis, y es que en estos tiempos la humildad no sólo es algo positivo, sino que es algo exigido. La sociedad siente la necesidad de igualar a todos los que están por encima, se aborrece al exitoso y se le exige que sufra como hace el resto, que no gaste más que la media, que no proyecte una imagen altiva.
Se hace imprescindible un crecimiento en libertad que permita el desarrollo del éxito, ni somos todos iguales, ni se debe forzar a que lo seamos. Zancadillear la excelencia promueve una cultura de pasividad, esa misma cultura, donde los ricos son odiados por ser ricos y los guapos por ser guapos, calificaciones que son fruto de una vieja conocida de esta moral, la envidia.
Una sociedad que pone losas sobre la brillantez está abocada a la mediocridad.

